martes 23 de agosto de 2011

mudanza

Lo recuerdo claramente, fue unos meses antes de mi mudanza. Incluso cuando ya sabia con certeza a donde me iba a mudar seguías al pendiente.
Hubo entonces algo que ella me pidió, casi al grado de exigiencia, so pretexto de mi cambio (y tu remordimiento, como lo veo ahora) supongo que estaba segurisima de que no te negarías, si salia de mi boca. Pero al final, no pudo con esa pizca de orgullo que no me dejo aceptar nadamás, mucho menos pedir algo (ja!)

Ahora, creo que hubieras cumplido cualquiera de mis caprichos... ¿Es un precio muy alto, no?